"Telúricos y primitivos" en el Museo Carmen Thyssen de Málaga
07 octubre 2025
La obra Sin título (1955) de Jaume Sans, expuesta en el Museo Carmen Thyssen de Málaga como parte de la exposición Telúricos y primitivos.
Del 7 de octubre de 2025 al 1 de marzo de 2026.
La tierra y un lenguaje primordial de signos y formas esenciales o, como el Museo Carmen Thyssen presenta en esta exposición, lo telúrico (terrestre o geológico) y lo primitivo (primigenio) ofrecieron desde el primer episodio de la modernidad artística española –en los años veinte y treinta del siglo XX– dos vías de renovación que, por su persistencia y recurrencia, conforman un sustrato plástico idiosincrásico de nuestra vanguardia, reconocible aún en la actualidad.
La ruptura con la tradición académica antes de la guerra civil y el reinicio desde finales de los cuarenta de los avances interrumpidos por la contienda fueron un esfuerzo compartido por artistas de tendencias muy diversas que, de forma individual o colectiva y desde el surrealismo al informalismo y sus derivas (y más allá), refundaron la expresión artística desde nuevos presupuestos vanguardistas. Para ello, se sirvieron de la tierra, proponiendo sus propias «creaciones naturales», de aspectos inusitados, originales y sorprendentes, que trascienden con mucho lo real. Y se remontaron a lo rupestre, lo indígena o lo primario en un trasfondo histórico que impelía a partir de cero para reencontrar una nueva identidad plástica. Como si el arte español comenzara otra vez, en la vanguardia, desde el origen más absoluto: el de la materia de que está hecha la naturaleza y los signos más ancestrales de la primera expresión humana.
Las más de sesenta obras aquí reunidas –entre pinturas, esculturas, dibujos, fotografías y grabados– se presentan en dos secciones, según la preeminencia de uno esos leitmotivs, si bien ambos se entrecruzan continuamente, imbricados inseparablemente en este relato que reivindica una nueva mirada a la mayor renovación plástica acaecida en España hasta los últimos años del siglo XX. En este imaginario ecléctico y muy sugerente, de colores terrosos, saturado unas veces de materia, de intensa expresividad en otras y siempre de poderosa personalidad, telúricos y primitivos recurren a lo atávico, lo gestual, lo gráfico, lo orgánico o lo onírico para sus propuestas de vanguardia, irresistiblemente atraídos por esas dos fuerzas motrices de un arte moderno específicamente español.